Una plaza de toros para Manizales era un deseo de una ciudadanía que, prácticamente desde la fundación de la ciudad, había mostrado el gusto por la tradición taurina y que había abrazado diferentes eventos en escenarios que adaptaba para tal fin.
Las reuniones sociales que se daban entre los aficionados siempre eran testigos de conversaciones interminables sobre el mismo tema: la necesidad de construir una plaza de toros para Manizales.
Tras cada evento, el deseo se volvía más concreto y las primeras iniciativas de construir la plaza de toros fueron tomando fuerza, aunque no fue tan sencillo en el primer intento.
En 1944, una sociedad algo improvisada entre Hernán Gutiérrez Arango, Alberto Gómez Arrubla, Emiliano Villegas Botero, Hernán Mejía Villegas, Óscar Hoyos Botero y Roberto Cardona Arias fue el punto de partida hacia la actual plaza. Incluso la compra de unos terrenos en Campohermoso auguraban un buen final, pero las cosas se fueron dilatando y, finalmente, dichos terrenos fueron vendidos y la iniciativa no avanzó más.

Para 1945, los ánimos estaban de nuevo altos y se conformó la Sociedad Plaza de Toros de Manizales S.A. que sería la que haría realidad la actual plaza. Los socios fueron Antonio Cuartas, José Restrepo Restrepo, Pedro Jaramillo, Antonio Pinzón, Rafael Villegas, Benjamín Patiño Callejas, Hernando Laserna, Luis Carlo Valencia, Ignacio González, Gustavo Vélez Arango, Roberto Cardona Arias, Alberto Gómez Uribe, y Vicente Gutiérrez y Pantaleón González quienes pagaron con el lote donde hoy existe la actual Plaza de Toros.
Con dos etapas de construcción, una para 7 mil personas y luego otra para 5 mil, el aforo inicial de la plaza fue de 12 mil personas y así fue inaugurada en 1951 durante el festejo del centenario de la ciudad: se llevaron a cabo tres corridas con lleno total el 23, 25 y 30 de diciembre.
De esta manera, y hasta hoy, la Plaza de Toros de Manizales ha tenido festejos taurinos constantes que siguen demostrando el fervor de la afición manizaleña y que siguen demostrando que la afición taurina siempre ha querido lo mejor para Manizales. Es por esa razón que una de sus labores es destinar las utilidades de la temporada al Hospital Infantil Universitario Rafael Henao Toro, propiedad de la Cruz Roja.

Estas utilidades han ascendido cerca de 9.500.000 millones de pesos; Durante los últimos años que han sido invertidos en el mejoramiento de la infraestructura y la adquisición de equipos e insumos.

De esta manera, la Monumental y su afición pueden decir con honor y orgullo que, junto al Hospital Infantil, promueven el desarrollo y bienestar de Manizales